Y salían en ciertas épocas a cazar enemigos;
le llamaban la guerra florida.
La noche bocarriba
Julio Cortázar
El arquetipo de la violencia ritual exacerbeda ha golpeado brutalmente el timón de un barco que hace agua por todos lados: Crisis económica, sanitaria, de seguridad, de desarrollo y demás apocalípticos mensajes, han palidecido ante una decapitación de abultada pilosidad que envía un mensaje claro y funesto a la clase gobernante de nuestro País. Ni las muertes de jóvenes adolescentes, menores o infantes, han conmocionado tanto a la estructura gubernamental, como lo acontecido en el ya innolvidable Día del Maestro, donde las críticas al Sindicato más oprobioso de la historia, pasaron a último plano.
La instrucción de cerrar información, derivada de la falta de decisión de cómo enfrentar una situación desbordante, empujará a la autoridad a un callejón sin salida que socavará sin remedio su poca credibilidad y que lo llevará al despeñadero.
Los grandes cambios sociales, son resultado de las grandes crisis políticas y en México no debe ser la excepción. El evento, doloroso para unos, festín para otros, debe marcar el momento en que la sociedad deba organizarse a través de la información y de la exigencia pública de sus derechos, para evitar que tal acontecimiento, signifique la puerta al autoritarismo.
Los sentimientos agitados de nuestra sociedad, perderán la objetividad al demandar la instauración de la pena de muerte, cadena perpetua y la militarización total de nuestro país. Ante dicho escenario, la oposición con información.
Nadie, ciertamente, puede vanagloriarse con el estripotoso fracaso de una política gubernamental, porque tal tragedia nos arrastra a todos por completo. Vale más analizar y reflexionar sobre lo sucedido, para evitar el colapso que tenemos enfrente.
Los alcances del crimen organizado son de tal magnitud, que nos recuerdan los trágicos sucesos de nuestros hermanos colombianos, historia mil veces negada por nuestras autoridades que ahora han perdido a uno más de los suyos y en condiciones francamente deleznables.
La salida fácil de una autoridad sin rumbo, sería emular el caso al de un Muñoz Rocha a quien posiblemente, se le siga otorgando hoy en día, el status de desaparecido, pero jamás buscado.
Las consecuencias que se avizoran son alarmantes: estados de excepción, limitación de libertades e injerencia operativa de los Estados Unidos de América, acciones todas que bajo ninguna perspectiva devolverán la tranquilidad y la seguridad a nuestra sociedad, por el contrario, la espiral aumentará como lo profetizó en su momento en Embjador de dicha Nación en México, Carlos Pascual.
Así las cosas, la sociedad debe organizarse para primeramente, estar consciente de sus derechos y recordar que uno de ellos, es el de la información. Enseguida, para fortalecer los lazos comunitarios que esta brutal guerra está reventando y provocando el aislamiento y la pérdida de la solidaridad.
En los momentos de crisis como la actual, la responsabilidad de evitar una catástrofe reside en la sociedad; hagámosle saber a la clase dominante y a las organizaciones criminales que no queremos más sacrificios rituales; evitemos quedarnos callados, pues con el miedo sólo permitiremos ser esclavizados por otros depredadores. Rechazemos la actual política de confrontación directa que sólo está aportando muertes, muchas de ellas inocentes. Exijamos política a los políticos.
La fortaleza del crimen reside en la protección oficial y en el silencio de la sociedad.
Hablemos, expresemos, marchemos, dialoguemos. El discurso es nuestro. Y el tiempo también.
No al tzompantli de Calderón.
domingo 16 de mayo de 2010
MORIR DE JUVENTUD
Paul Michelle España Díaz 18 años
Abraham Alvaro Hernández 20 años
Juan Jaramillo Montes 19 años
Cristian Méndez de la Fuente 18 años
Decapitados por equivocación en Ciudad Lerdo, Durango.
16 de mayo de 2010
De acuerdo con los datos emitidos por el Consejo Nacional de Población (http://www.conapo.gob.mx/publicaciones/mortalidad/Mortalidadxcausas_80_07.pdf) en México, los hombres aumentaron su expectativa de vida de 64.0 a 73.1 años entre 1980 y 2010, mientras que las mujeres la aumentaron de 70.0 a 77.8 años en el mismo periodo.
Lo anterior no puede dejar de ser visto como una excelente noticia. Todos los esfuerzos que realiza una administración para prolongar la vida de sus habitantes debe ser difundida y celebrada. Y más, cuando la esperanza de vida obedece directamente a acciones de gobierno: El descenso en la tasa de mortalidad es consecuencia del control de las enfermedades transmisibles infecciosas.
El informe al que hago referencia, contiene además, datos preocupantes, a los que habré de referirme enseguida. Por un lado, se registra un descenso en la población escolar infantil (leáse deserción), lo cual, en un ejercicio de proyección, nos pronostica una disminución en las habilidades personales de próximas generaciones para incorporarse a un demandante y limitado mercado laboral y profesional. Esta circunstancia debería llamar a la acción a las autoridades.
Por otra parte, el documento citado elabora una división de la población por 7 segmentos de edad, para analizar las causas de mortandad que a cada una de ellas les incumbe. Y es en esta temática, donde quiero abordar el análisis objeto de esta nota.
El cuarto grupo etario, es el de los adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años y cito textualmente el documento:
Las dos primeras causas de muerte entre los adolescentes y jóvenes mexicanos, desde 1980 y hasta 2007 han sido las muertes por accidentes y lesiones intencionales: en 2007, 44.0 por ciento de las defunciones se debe a un accidente, principalmente de tráfico, y las lesiones intencionales son las causantes de 19.3 por ciento de las defunciones.
Con el estallamiento de la violencia que se vive actualmente en México, es previsible que el siguiente estudio de la CONAPO ubique a las lesiones intencionales muy próximas a los accidentes como causa de muerte y lo anterior debería también mover a las políticas públicas en esa dirección para evitarlo.
Empero, los sucesos recientes nos llevan a prever que ocurrirá exactamente lo contrario. El número de jóvenes de entre 15 y 24 años que han sucumbido ante las armas de fuego, se va incrementando de forma aterradora sin que se avisore una puesta en marcha de programas de acción destinados a su protección.
Las muertes de jóvenes han sido etiquetadas por las autoridades como ejecuciones, con la finalidad de vincularlos a organizaciones criminales, culparlos de su suerte y archivar las investigaciones, alentando con tales decisiones la impunidad de los grupos criminales que paso a paso se van empoderando con el respaldo oficial de las agencias del sistema penal y político.
El Genocidio tiene carta abierta y patente de corzo a lo largo y ancho de la República Mexicana. La esperanza de vida en determinadas regiones del país se está viendo notablemente reducida, provocando con ello subculturas desviadas que prefieren “un día de millonario a una vida de pobreza”. Fatalismo que involuntariamente está alcanzando a un sector de la juventud para quienes actividades anteriormente cotidianas como el ir a un Centro Comercial, a una fiesta, a un bar, etcétera, se han convertido en conductas de altísimo riesgo.
Torreón ha sido escenario de dos terribles masacres en bares donde han muerto más de 15 jóvenes que corresponden al cuarto grupo al que la CONAPO atribuye como principal causa de muerte los accidentes de tránsito. En ambas tragedias, no hay responsables investigados, detenidos ni sancionados.
Tampoco políticas de prevención.
Después de la última balacera sucedida el 15 de mayo de 2010 en la inauguración del Bar Juanas donde fallecieron 8 jóvenes, un grupo de asesinos interceptó una desvencijada camioneta conducida por 4 adolescentes oriundos de Gómez Palacio que tomaron la decisión de acudir a un bar de Torreón. Todos ellos, estudiantes del Cetis 88 y uno, incluso, Presidente de la Sociedad de Alumnos. Los sicarios los bajaron de su unidad, los torturaron y los decapitaron. Se dieron tiempo para dejar sus cabezas en el cofre de la camioneta y pintar una leyenda en el parabrisas. Por supuesto, no hay ningún responsable detenido.
Posiblemente, su dictamen de necropsia, en el apartado “CAUSAS DE LA MUERTE” dirá: MURIERON POR JOVENES. POR JUVENTUD.
Abraham Alvaro Hernández 20 años
Juan Jaramillo Montes 19 años
Cristian Méndez de la Fuente 18 años
Decapitados por equivocación en Ciudad Lerdo, Durango.
16 de mayo de 2010
De acuerdo con los datos emitidos por el Consejo Nacional de Población (http://www.conapo.gob.mx/publicaciones/mortalidad/Mortalidadxcausas_80_07.pdf) en México, los hombres aumentaron su expectativa de vida de 64.0 a 73.1 años entre 1980 y 2010, mientras que las mujeres la aumentaron de 70.0 a 77.8 años en el mismo periodo.
Lo anterior no puede dejar de ser visto como una excelente noticia. Todos los esfuerzos que realiza una administración para prolongar la vida de sus habitantes debe ser difundida y celebrada. Y más, cuando la esperanza de vida obedece directamente a acciones de gobierno: El descenso en la tasa de mortalidad es consecuencia del control de las enfermedades transmisibles infecciosas.
El informe al que hago referencia, contiene además, datos preocupantes, a los que habré de referirme enseguida. Por un lado, se registra un descenso en la población escolar infantil (leáse deserción), lo cual, en un ejercicio de proyección, nos pronostica una disminución en las habilidades personales de próximas generaciones para incorporarse a un demandante y limitado mercado laboral y profesional. Esta circunstancia debería llamar a la acción a las autoridades.
Por otra parte, el documento citado elabora una división de la población por 7 segmentos de edad, para analizar las causas de mortandad que a cada una de ellas les incumbe. Y es en esta temática, donde quiero abordar el análisis objeto de esta nota.
El cuarto grupo etario, es el de los adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años y cito textualmente el documento:
Las dos primeras causas de muerte entre los adolescentes y jóvenes mexicanos, desde 1980 y hasta 2007 han sido las muertes por accidentes y lesiones intencionales: en 2007, 44.0 por ciento de las defunciones se debe a un accidente, principalmente de tráfico, y las lesiones intencionales son las causantes de 19.3 por ciento de las defunciones.
Con el estallamiento de la violencia que se vive actualmente en México, es previsible que el siguiente estudio de la CONAPO ubique a las lesiones intencionales muy próximas a los accidentes como causa de muerte y lo anterior debería también mover a las políticas públicas en esa dirección para evitarlo.
Empero, los sucesos recientes nos llevan a prever que ocurrirá exactamente lo contrario. El número de jóvenes de entre 15 y 24 años que han sucumbido ante las armas de fuego, se va incrementando de forma aterradora sin que se avisore una puesta en marcha de programas de acción destinados a su protección.
Las muertes de jóvenes han sido etiquetadas por las autoridades como ejecuciones, con la finalidad de vincularlos a organizaciones criminales, culparlos de su suerte y archivar las investigaciones, alentando con tales decisiones la impunidad de los grupos criminales que paso a paso se van empoderando con el respaldo oficial de las agencias del sistema penal y político.
El Genocidio tiene carta abierta y patente de corzo a lo largo y ancho de la República Mexicana. La esperanza de vida en determinadas regiones del país se está viendo notablemente reducida, provocando con ello subculturas desviadas que prefieren “un día de millonario a una vida de pobreza”. Fatalismo que involuntariamente está alcanzando a un sector de la juventud para quienes actividades anteriormente cotidianas como el ir a un Centro Comercial, a una fiesta, a un bar, etcétera, se han convertido en conductas de altísimo riesgo.
Torreón ha sido escenario de dos terribles masacres en bares donde han muerto más de 15 jóvenes que corresponden al cuarto grupo al que la CONAPO atribuye como principal causa de muerte los accidentes de tránsito. En ambas tragedias, no hay responsables investigados, detenidos ni sancionados.
Tampoco políticas de prevención.
Después de la última balacera sucedida el 15 de mayo de 2010 en la inauguración del Bar Juanas donde fallecieron 8 jóvenes, un grupo de asesinos interceptó una desvencijada camioneta conducida por 4 adolescentes oriundos de Gómez Palacio que tomaron la decisión de acudir a un bar de Torreón. Todos ellos, estudiantes del Cetis 88 y uno, incluso, Presidente de la Sociedad de Alumnos. Los sicarios los bajaron de su unidad, los torturaron y los decapitaron. Se dieron tiempo para dejar sus cabezas en el cofre de la camioneta y pintar una leyenda en el parabrisas. Por supuesto, no hay ningún responsable detenido.
Posiblemente, su dictamen de necropsia, en el apartado “CAUSAS DE LA MUERTE” dirá: MURIERON POR JOVENES. POR JUVENTUD.
jueves 6 de mayo de 2010
JUICIOS ORALES
La nueva colonización del contienen por parte de los Estados Unidos tiene en los Juicios Orales una de sus mayores herramientas. Las reformas a los sistemas de justicia de los países de la Región, es una obligación impuesta en la firma de diversos Tratados Comerciales. La razón estriba en la demanda que las grandes trasnacionales para que los países donde operan, asimilen sus impartición de justicia a la estadunidense, para que, en un futuro no lejano, sean sus propios abogados los que defiendan sus intereses.
Bajo esa premisa, en México fue reformada la Constitución General de la República en el año 2008, otorgando un plazo de hasta 8 años para que todos los Estados modifiquen su esquema procesal por el adversarial. Chihuahua se colocó como el primer Estado en implementarlos. Y el primero en sufrir sus consecuencias.
Los Juicios Orales, son procedimientos que privilegian la negociación, antes que la sanción; son óptimos para sociedades donde existe un respeto por la legalidad y por las instituciones. Evitan juicios innecesarios y refuerzan el sentimiento de lealtad de la ciudadanía hacia sus autoridades.
Por otra parte, permite un encuentro de estrategias y de destrezas entre la fiscalía y la defensa; la obra de Sun Tzu y afines, así como los Tratados de Lógica y Forenses, sustituyen a la jurisprudencia y a la formalidad acartonada de los procesos escritos. Los jueces, son quizá, los actores más beneficiados con estas reformas, al deshacerse de miles de expedientes y de engorrosas audiencias que subsisten en el ya viejo modelo procesal.
Pero más allá de estas ventajas, los Gobernadores de los Estados se han visto también beneficiados con esta iniciativa, derivado de la gran cantidad de recursos que, so pretexto de la implementación de la reforma, les ha significado a sus arcas y, que van desde la construcción de las nuevas salas, cámaras, micrófonos, inmobiliario, etc.
Pero con el paso del tiempo, la aplicación de la reforma en los Estados en que ya opera, ha ido demostrando paulatinamente los grandes yerros cometidos: en lo estructural, cámaras y micrófonos fijos que impiden el desplazamiento libre de las partes ante el Tribunal para la formulación de sus alegatos, obligándolos a permanecer sentados con lo cual, demeritan la esencia de la oralidad.
En un afán por demostrar la eficiencia del Nuevo Sistema, las procuradurías han impulsado la conciliación entre las partes involucradas, llegando a los extremos de arreglar violaciones, secuestros, homicidios, etc. Las salidas alternativas a un juicio oral, han sido abusadas; la falta de capacitación de varios de los actores, han resultado en situaciones como la vivida el viernes pasado en Ciudad Juárez, donde un asesino confeso – que incluso descuartizó e incineró a su víctima -, quedó en libertad.
El propio Secretario de Gobernación ha reconocido lo fallido de la aplicación de la Reforma, la cual se ha convertido en un factor de criminalidad. De buenas fuentes sabemos que, existe presión para que el Distrito Federal aplique la reforma antes de que termine el 2011. Claro, sería un extraordinario ariete para las aspiraciones políticas tanto del actual Jefe de Gobierno como de su sucedáneo. Mientras que en Chihuahua, la susodicha reforma se ha convertido en un botín político para los aspirantes a la gubernatura.
Los Juicios Orales son extraordinarios. Lo único que hace falta es que las autoridades se legitimen, obtengan credibilidad, respeto y capacitación. ¿Casi nada verdad?
Bajo esa premisa, en México fue reformada la Constitución General de la República en el año 2008, otorgando un plazo de hasta 8 años para que todos los Estados modifiquen su esquema procesal por el adversarial. Chihuahua se colocó como el primer Estado en implementarlos. Y el primero en sufrir sus consecuencias.
Los Juicios Orales, son procedimientos que privilegian la negociación, antes que la sanción; son óptimos para sociedades donde existe un respeto por la legalidad y por las instituciones. Evitan juicios innecesarios y refuerzan el sentimiento de lealtad de la ciudadanía hacia sus autoridades.
Por otra parte, permite un encuentro de estrategias y de destrezas entre la fiscalía y la defensa; la obra de Sun Tzu y afines, así como los Tratados de Lógica y Forenses, sustituyen a la jurisprudencia y a la formalidad acartonada de los procesos escritos. Los jueces, son quizá, los actores más beneficiados con estas reformas, al deshacerse de miles de expedientes y de engorrosas audiencias que subsisten en el ya viejo modelo procesal.
Pero más allá de estas ventajas, los Gobernadores de los Estados se han visto también beneficiados con esta iniciativa, derivado de la gran cantidad de recursos que, so pretexto de la implementación de la reforma, les ha significado a sus arcas y, que van desde la construcción de las nuevas salas, cámaras, micrófonos, inmobiliario, etc.
Pero con el paso del tiempo, la aplicación de la reforma en los Estados en que ya opera, ha ido demostrando paulatinamente los grandes yerros cometidos: en lo estructural, cámaras y micrófonos fijos que impiden el desplazamiento libre de las partes ante el Tribunal para la formulación de sus alegatos, obligándolos a permanecer sentados con lo cual, demeritan la esencia de la oralidad.
En un afán por demostrar la eficiencia del Nuevo Sistema, las procuradurías han impulsado la conciliación entre las partes involucradas, llegando a los extremos de arreglar violaciones, secuestros, homicidios, etc. Las salidas alternativas a un juicio oral, han sido abusadas; la falta de capacitación de varios de los actores, han resultado en situaciones como la vivida el viernes pasado en Ciudad Juárez, donde un asesino confeso – que incluso descuartizó e incineró a su víctima -, quedó en libertad.
El propio Secretario de Gobernación ha reconocido lo fallido de la aplicación de la Reforma, la cual se ha convertido en un factor de criminalidad. De buenas fuentes sabemos que, existe presión para que el Distrito Federal aplique la reforma antes de que termine el 2011. Claro, sería un extraordinario ariete para las aspiraciones políticas tanto del actual Jefe de Gobierno como de su sucedáneo. Mientras que en Chihuahua, la susodicha reforma se ha convertido en un botín político para los aspirantes a la gubernatura.
Los Juicios Orales son extraordinarios. Lo único que hace falta es que las autoridades se legitimen, obtengan credibilidad, respeto y capacitación. ¿Casi nada verdad?
jueves 15 de abril de 2010
MORELOS, EL NUEVO DESAFIO
El pasado 10 de abril se celebró un aniversario más del homicidio del General Emiliano Zapata “El Caudillo del Sur”. En 1914, en el pleno auge de su movimiento, el líder suriano llegó a ocupar las zonas de Cuajimalpa, Xochimilco y Milpa Alta. Su muerte y las reformas carrancistas, no terminaron con la sed de justicia de sus habitantes que subsisten en medio de carencias y amplias brechas sociales.
Rubén Jaramillo continúo su férrea lucha, la cual inició a sus 14 años bajo el mando directo de Zapata. La marginalización de la población de Morelos era brutal . . . y lo sigue siendo.
Privilegiado por su posición en el Eje Neovolcánico y clima cálido, Morelos es el Estado con mejores condiciones para la siembra y cultivo y para una vida agradable. Los Jardínes de Moctezuma y la Hacienda de Cortés, son algunos ejemplos.
Pero también, Morelos fue escenario del bandolerismo social con la presencia de “Los Plateados”, inmortalizados por la pluma de Ignacio Manuel Altamirano en su obra “El Zarco”.
La belleza del Estado, atrajo la mirada de los inversionistas y de la clase pudiente que hicieron de Morelos el lugar de descanso ideal para escapar de la atribulada vida capitalina.
Lo mismo, compraron casa grandes empresarios y políticos, que el mismísmo Señor de los Cielos, quien para legalizar sus actos, utilizó los servicios del Notario Público que posteriormente sería Secretario de Gobierno.
Morelos también fue la guarida y centro de operaciones de Miguel Angel Vivas Urzúa La Víbora uno de los más sanguinario secuestradores de los que se tenga registro y que hicieron su actividad una pesadilla para los residentes y visitantes de dicho Estado.
Los talamontes de Huitzilac, son otro rostro de la actividad criminal que pone en riesgo el habitat del Estado al realizar una deforestación despiadada, conocida por las autoridades, pero tímidamente combatida.
De forma paralela a estas acciones, de forma clandestina, los hijos de los revolucionarios, los inconformes con la marginación, han hecho de las armas el camino para modificar la realidad. El Comando Jaramillista o las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo, son sólo algunos de los movimientos guerrilleros que subsisten en Morelos.
Y mientras los años pasan, las formas criminales se modifican. Hoy en día, Morelos es el territorio en disputa entre el Cartel Pacífico del Sur con el apoyo de La Resistencia, brazo ejecutor de la Familia Michoacana y lo que queda de Edgar Valdéz Villarreal “La Barbie”. Lo mismo aparecen colgados que decapitados.
No pasará mucho tiempo para que la organización vencedora termine controlando también a los talamontes de Huitzilac, la piratería, el microtráfico y demás espectro criminal. Cuando esto ocurra y hallan eliminado la competencia, la violencia disminuirá sensiblemente.
Entonces el Gobernador y el Gobierno Federal, podrán salir a los medios a decir que el Estado de Derecho ha triunfado, que Morelos es un Estado Seguro y que ahí no pasa nada . . . Y en efecto, no pasa ni pasará nada sin autorización de sus nuevos dueños.
Rubén Jaramillo continúo su férrea lucha, la cual inició a sus 14 años bajo el mando directo de Zapata. La marginalización de la población de Morelos era brutal . . . y lo sigue siendo.
Privilegiado por su posición en el Eje Neovolcánico y clima cálido, Morelos es el Estado con mejores condiciones para la siembra y cultivo y para una vida agradable. Los Jardínes de Moctezuma y la Hacienda de Cortés, son algunos ejemplos.
Pero también, Morelos fue escenario del bandolerismo social con la presencia de “Los Plateados”, inmortalizados por la pluma de Ignacio Manuel Altamirano en su obra “El Zarco”.
La belleza del Estado, atrajo la mirada de los inversionistas y de la clase pudiente que hicieron de Morelos el lugar de descanso ideal para escapar de la atribulada vida capitalina.
Lo mismo, compraron casa grandes empresarios y políticos, que el mismísmo Señor de los Cielos, quien para legalizar sus actos, utilizó los servicios del Notario Público que posteriormente sería Secretario de Gobierno.
Morelos también fue la guarida y centro de operaciones de Miguel Angel Vivas Urzúa La Víbora uno de los más sanguinario secuestradores de los que se tenga registro y que hicieron su actividad una pesadilla para los residentes y visitantes de dicho Estado.
Los talamontes de Huitzilac, son otro rostro de la actividad criminal que pone en riesgo el habitat del Estado al realizar una deforestación despiadada, conocida por las autoridades, pero tímidamente combatida.
De forma paralela a estas acciones, de forma clandestina, los hijos de los revolucionarios, los inconformes con la marginación, han hecho de las armas el camino para modificar la realidad. El Comando Jaramillista o las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo, son sólo algunos de los movimientos guerrilleros que subsisten en Morelos.
Y mientras los años pasan, las formas criminales se modifican. Hoy en día, Morelos es el territorio en disputa entre el Cartel Pacífico del Sur con el apoyo de La Resistencia, brazo ejecutor de la Familia Michoacana y lo que queda de Edgar Valdéz Villarreal “La Barbie”. Lo mismo aparecen colgados que decapitados.
No pasará mucho tiempo para que la organización vencedora termine controlando también a los talamontes de Huitzilac, la piratería, el microtráfico y demás espectro criminal. Cuando esto ocurra y hallan eliminado la competencia, la violencia disminuirá sensiblemente.
Entonces el Gobernador y el Gobierno Federal, podrán salir a los medios a decir que el Estado de Derecho ha triunfado, que Morelos es un Estado Seguro y que ahí no pasa nada . . . Y en efecto, no pasa ni pasará nada sin autorización de sus nuevos dueños.
domingo 11 de abril de 2010
LAS ENSEÑANZAS DE PAULETTE
El 21 de marzo es una fecha especial, tanto por la llegada de la primavera como por ser el natalicio del Benemérito de las Américas. Pero para la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, será una fecha sobre la cual habrá de girar una línea de investigación muy delicada: Es la fecha en que la niña Paulette Gebara Farah “desapareció” o nunca llegó a su departamento, ubicado en Interlomas, una zona colindante del Estado de México con el Distrito Federal de reciente factura.
El fenómeno de niños desaparecidos es alarmante en nuestro País. Tan sólo en el 2009 tanto periodistas, investigadores especializados como autoridades, coincidían en ubicar en poco más de 45 mil el número de menores en esa condición tan sólo en el 2008. México, es considerado en ese rubro, como la Segunda Tailandia.
Hasta ahora, los casos registrados sobre desaparición de infantes, tiene como núcleo los diversos albergues que, fuera de la normatividad, sirven como fachada para la sustracción de los mismos.
Pero en el reciente caso de Paulette, existen diversas aristas que nos llevan a otras reflexiones. Una menor que desaparece de su propia casa sin que sus padres que cohabitan en ella, se enteren. La familia directa, en una primera instancia, pidió el apoyo de la sociedad a través de las poderosas redes sociales, las cuales se volcaron inmediatamente, inundando los correos y otros medios con las fotos de la menor, así como de oraciones pidiendo por su regreso.
El tema, fue retomado inusitadamente por la mayoría de los medios electrónicos, con una cobertura por demás interesante. Cualquiera podría llamarle solidaridad.
Sin embargo, en las últimas horas, el caso ha dado un vuelco inesperado: Los padres de la menor se encuentran arraigados, una medida judicial que la propia ONU ha catalogado como violatoria del Pacto Internacional de Derechos Civilies y Políticos, pero que les resulta demasiado práctica a las autoridades mexicanas ante su limitada capacidad de investigación.
Pues bien, dicha medida ha sido decretada para obtener mayores datos sobre la forma en que desapareció Paulette dentro de su propio hogar. El desenlace de esta historia, es tristemente predecible.
Pero yendo más allá: ¿Cómo reaccionará la sociedad ante el descubrimiento de la cruel realidad? ¿Volverá a mostrarse solidaria en eventos futuros? ¿Qué es lo que se ha roto con esta lección?
Y otras preguntas ¿Cuál es la clave para que los medios y las autoridades se interesen en los demás casos de los miles de desaparecidos? ¿Los apellidos? Ojalá que los menores de Casitas del Sur hubieran tenido esa oportunidad.
El fenómeno de niños desaparecidos es alarmante en nuestro País. Tan sólo en el 2009 tanto periodistas, investigadores especializados como autoridades, coincidían en ubicar en poco más de 45 mil el número de menores en esa condición tan sólo en el 2008. México, es considerado en ese rubro, como la Segunda Tailandia.
Hasta ahora, los casos registrados sobre desaparición de infantes, tiene como núcleo los diversos albergues que, fuera de la normatividad, sirven como fachada para la sustracción de los mismos.
Pero en el reciente caso de Paulette, existen diversas aristas que nos llevan a otras reflexiones. Una menor que desaparece de su propia casa sin que sus padres que cohabitan en ella, se enteren. La familia directa, en una primera instancia, pidió el apoyo de la sociedad a través de las poderosas redes sociales, las cuales se volcaron inmediatamente, inundando los correos y otros medios con las fotos de la menor, así como de oraciones pidiendo por su regreso.
El tema, fue retomado inusitadamente por la mayoría de los medios electrónicos, con una cobertura por demás interesante. Cualquiera podría llamarle solidaridad.
Sin embargo, en las últimas horas, el caso ha dado un vuelco inesperado: Los padres de la menor se encuentran arraigados, una medida judicial que la propia ONU ha catalogado como violatoria del Pacto Internacional de Derechos Civilies y Políticos, pero que les resulta demasiado práctica a las autoridades mexicanas ante su limitada capacidad de investigación.
Pues bien, dicha medida ha sido decretada para obtener mayores datos sobre la forma en que desapareció Paulette dentro de su propio hogar. El desenlace de esta historia, es tristemente predecible.
Pero yendo más allá: ¿Cómo reaccionará la sociedad ante el descubrimiento de la cruel realidad? ¿Volverá a mostrarse solidaria en eventos futuros? ¿Qué es lo que se ha roto con esta lección?
Y otras preguntas ¿Cuál es la clave para que los medios y las autoridades se interesen en los demás casos de los miles de desaparecidos? ¿Los apellidos? Ojalá que los menores de Casitas del Sur hubieran tenido esa oportunidad.
domingo 14 de marzo de 2010
LOS MUERTOS DE OBAMA O DON'T WORRY MR. PRESIDENT
Cosas del destino o ascendencia kármica como quiera verse, el pasado 5 de marzo se celebró el 25 aniversario de la muerte de Enrique Camarena Salazar, oriundo de Mexicali y agente encubierto de la Agencia responsable del combate a las drogas en los Estados Unidos de América.
Su secuestro, realizado el 7 de febrero de 1985 y posterior ajusticiamiento, dieron lugar a uno de los momentos más algidos de las de por sí tensas relaciones entre México y el vecino del norte. Las investigaciones y especulaciones salpicaron hasta al entonces Secretario de Gobernación.
Tuvieron que pasar muchos meses y muchas reuniones, para que la tensión diplomática fuera disminuyendo. El arresto de Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, fueron uno de los artíficies para tal efecto.
A 25 años de distancia, las cosas en México, en materia de violencia, se han recrudecido. En una superficie de 4,855 m2 y con una población superior al millón y medio, Ciudad Juárez se ha convertido en el auténtico waterloo tanto del Ejército como de la Policía Federal y de toda la estrategia del Gobierno Federal.
Ciudad Juárez se ha estremecido con el caso de los femenicidios, cuyos orígenes se establecen en el año de 1993; se ha estremecido con la reciente Masacre de Villas de Salvárcar, donde 15 jóvenes fueron arteramente acribillados y, justo cuando sus madres inician un periplo a la capital en busca de justicia, otro comando ejecuta a 6 personas en plena ceremonia luctuosa.
Ante la ola de violencia, tanto el Gobierno Federal como el local, han desarrollado planes emergentes de reacción, la mayoría de ellos enfilados a la militarización de los cuerpos policiales y a pesar de tales esfuerzos, Ciudad Juárez ha sido considerada la ciudad más violenta del mundo.
Hoy ha tocado correr la negra suerte de la muerte violenta a 3 peronas vinculadas con el Consulado General de los Estados Unidos. Ya hemos visto que los sicarios lo mismo matan a inocentes que a personas involucradas con actos delictivos.
La razón de esta última ejecución que toca un área sensible de los gobiernos mexicano y estadunidense, además de la obvia reacción del vecino del norte, arroja un mar de dudas sobre la intención de la acción criminal que se desarrolló en dos eventos separados. ¿Tiro de precisión, error o ajusticiamiento? Estas son tan sólo algunas de las líneas de investigación que habrán de seguirse a lo largo de estos días.
Sin embargo, también habría que asomarse al otro lado de la frontera, donde no se actúa eficazmente ni contra la demanda de droga ni contra el tráfico de armas. Son los ninis poderosos. La mayor parte de armas que ingresan a México son vendidas en Texas. El mayor número de inversiones en El Paso son de mexicanos que huyen de la violencia. Al final, la sociedad de consumo se impone con ganancias para los estadunidenses a pesar de que su vecino país se desangre. Tal circunstancia le permitiría justificar una invasión al estilo de las bases militares que tienen en Colombia. Y así podrían concursar millonarios contratos para que mercenarios como los de Blackwater se batan en una guerra con los temibles narcos mexicanos.
Los discuros de Obama son maravillosos. Pero estos 3 muertos, también son suyos. Es el resultado de practicar una guerra en su patio trasero.
Pero Mr. President no tendrá de que apurarse: En las próximas horas habrá muchos detenidos. Tenemos la seguridad de que estos 3 muertos, pesarán más en la agenda gubernamental de nuestro país que los más de 10 mil ejecutados en este holocausto y más que los 49 infantes incendiados en una guardería.
En México, Mr President, se hará justicia. Dont’ worry.
Su secuestro, realizado el 7 de febrero de 1985 y posterior ajusticiamiento, dieron lugar a uno de los momentos más algidos de las de por sí tensas relaciones entre México y el vecino del norte. Las investigaciones y especulaciones salpicaron hasta al entonces Secretario de Gobernación.
Tuvieron que pasar muchos meses y muchas reuniones, para que la tensión diplomática fuera disminuyendo. El arresto de Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, fueron uno de los artíficies para tal efecto.
A 25 años de distancia, las cosas en México, en materia de violencia, se han recrudecido. En una superficie de 4,855 m2 y con una población superior al millón y medio, Ciudad Juárez se ha convertido en el auténtico waterloo tanto del Ejército como de la Policía Federal y de toda la estrategia del Gobierno Federal.
Ciudad Juárez se ha estremecido con el caso de los femenicidios, cuyos orígenes se establecen en el año de 1993; se ha estremecido con la reciente Masacre de Villas de Salvárcar, donde 15 jóvenes fueron arteramente acribillados y, justo cuando sus madres inician un periplo a la capital en busca de justicia, otro comando ejecuta a 6 personas en plena ceremonia luctuosa.
Ante la ola de violencia, tanto el Gobierno Federal como el local, han desarrollado planes emergentes de reacción, la mayoría de ellos enfilados a la militarización de los cuerpos policiales y a pesar de tales esfuerzos, Ciudad Juárez ha sido considerada la ciudad más violenta del mundo.
Hoy ha tocado correr la negra suerte de la muerte violenta a 3 peronas vinculadas con el Consulado General de los Estados Unidos. Ya hemos visto que los sicarios lo mismo matan a inocentes que a personas involucradas con actos delictivos.
La razón de esta última ejecución que toca un área sensible de los gobiernos mexicano y estadunidense, además de la obvia reacción del vecino del norte, arroja un mar de dudas sobre la intención de la acción criminal que se desarrolló en dos eventos separados. ¿Tiro de precisión, error o ajusticiamiento? Estas son tan sólo algunas de las líneas de investigación que habrán de seguirse a lo largo de estos días.
Sin embargo, también habría que asomarse al otro lado de la frontera, donde no se actúa eficazmente ni contra la demanda de droga ni contra el tráfico de armas. Son los ninis poderosos. La mayor parte de armas que ingresan a México son vendidas en Texas. El mayor número de inversiones en El Paso son de mexicanos que huyen de la violencia. Al final, la sociedad de consumo se impone con ganancias para los estadunidenses a pesar de que su vecino país se desangre. Tal circunstancia le permitiría justificar una invasión al estilo de las bases militares que tienen en Colombia. Y así podrían concursar millonarios contratos para que mercenarios como los de Blackwater se batan en una guerra con los temibles narcos mexicanos.
Los discuros de Obama son maravillosos. Pero estos 3 muertos, también son suyos. Es el resultado de practicar una guerra en su patio trasero.
Pero Mr. President no tendrá de que apurarse: En las próximas horas habrá muchos detenidos. Tenemos la seguridad de que estos 3 muertos, pesarán más en la agenda gubernamental de nuestro país que los más de 10 mil ejecutados en este holocausto y más que los 49 infantes incendiados en una guardería.
En México, Mr President, se hará justicia. Dont’ worry.
PREDICAR CON EL EJEMPLO
Los escándalos que atrajeron la nota la semana pasada, fueron las revelaciones realizadas por los hijos del supuesto célibe Marcial Maciel, fundador y fundidor de los Legionarios de Cristo, así como las revelaciones vertidas por el dirigente del partido político en el poder, César Nava y por el Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, acerca de sus acuerdos secretos con el Partido Revolucionario Institucional.
Una y otra escena, ameritan un análisis ya no tanto de sus orígenes, sino más bien de sus consecuencias desde el punto de vista criminológico. El sociólogo Gabriel Tarde, afirmó en su tiempo, que todos los actos importantes de la vida, no son más que el resultado del ejemplo.
Las jerarquías religiosas, se han preocupado a lo largo de su existencia, de autoeregirse como el camino del bien, en forjarse una ideología y una argumentación sólida y de construir socialmente una imagen de beatitud y sacrificio, que pueda ser emulada por sus millones de fieles.
No obstante, debemos reconocer que tales jerarquías se encuentran integradas por seres humanos, con toda su cauda de defectos y virtudes. Lo que escandaliza y preocupa, es que en vez de reconocerlas y evitarlas, las encubren y las callan.
El caso de Marcial Maciel es una prueba de lo que un sujeto con una estructura criminal definida, puede lograr: Construir un imperio, obtener seguidores, cambiar identidades, ejercer un bisexualismo y abusar de menores, incluyendo a sus propios hijos. Su apoyo fueron las élites empresariales, ese grupo de familias en cuyas manos se juega el destino económico del país entero, las cuales, terminaron también siendo defraudadas en sus inyecciones económicas a la Congregación.
El punto no está en extender la sombra pérfida de Maciel a toda su obra, sino en conocer cómo en las élites del poder, los delitos se consideran pecatta minuta, se destruyen evidencias, se silencia a las víctimas y todo el aparato se moviliza en su favor.
Lo mismo sucede con la élite política: Un día se puede negar un acuerdo y al siguiente descubrirse su existencia; mentir no tiene castigo. La mentira se convierte en una herramienta del control político.
Ante tan condenables hechos, el sistema penal no interviene. Pero, si los mismos los realiza un particular, su destino será el viacrucis judicial. Moraleja: El poder implica impunidad. ¿Quién no querrá ser poderoso?
Por lo tanto, el crimen, la complicidad, la impunidad y la mentira, son las estrategias utilizadas por la clase dominante.
Mientras que la información, la reflexión y la acción, será la estrategia que usaremos esa parte de la sociedad que no queremos predicar con semejantes ejemplos.
Una y otra escena, ameritan un análisis ya no tanto de sus orígenes, sino más bien de sus consecuencias desde el punto de vista criminológico. El sociólogo Gabriel Tarde, afirmó en su tiempo, que todos los actos importantes de la vida, no son más que el resultado del ejemplo.
Las jerarquías religiosas, se han preocupado a lo largo de su existencia, de autoeregirse como el camino del bien, en forjarse una ideología y una argumentación sólida y de construir socialmente una imagen de beatitud y sacrificio, que pueda ser emulada por sus millones de fieles.
No obstante, debemos reconocer que tales jerarquías se encuentran integradas por seres humanos, con toda su cauda de defectos y virtudes. Lo que escandaliza y preocupa, es que en vez de reconocerlas y evitarlas, las encubren y las callan.
El caso de Marcial Maciel es una prueba de lo que un sujeto con una estructura criminal definida, puede lograr: Construir un imperio, obtener seguidores, cambiar identidades, ejercer un bisexualismo y abusar de menores, incluyendo a sus propios hijos. Su apoyo fueron las élites empresariales, ese grupo de familias en cuyas manos se juega el destino económico del país entero, las cuales, terminaron también siendo defraudadas en sus inyecciones económicas a la Congregación.
El punto no está en extender la sombra pérfida de Maciel a toda su obra, sino en conocer cómo en las élites del poder, los delitos se consideran pecatta minuta, se destruyen evidencias, se silencia a las víctimas y todo el aparato se moviliza en su favor.
Lo mismo sucede con la élite política: Un día se puede negar un acuerdo y al siguiente descubrirse su existencia; mentir no tiene castigo. La mentira se convierte en una herramienta del control político.
Ante tan condenables hechos, el sistema penal no interviene. Pero, si los mismos los realiza un particular, su destino será el viacrucis judicial. Moraleja: El poder implica impunidad. ¿Quién no querrá ser poderoso?
Por lo tanto, el crimen, la complicidad, la impunidad y la mentira, son las estrategias utilizadas por la clase dominante.
Mientras que la información, la reflexión y la acción, será la estrategia que usaremos esa parte de la sociedad que no queremos predicar con semejantes ejemplos.
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